Política Criminal y Derecho penal

   Una de las principales herramientas del Estado para implementar su política criminal es el derecho penal. Las normas penales definen las conductas que se consideran delictivas, las penas que se imponen, los estándares para determinar la culpabilidad, entre otras cosas. Por lo tanto, la política criminal está intrínsecamente relacionada con el derecho penal. Sin embargo, la conexión entre la política criminal y el derecho penal no siempre es armoniosa.  Por otro lado, los intereses políticos y la opinión pública tienen un impacto en la política criminal, lo que puede conducir a medidas que van en contra de los principios fundamentales del Estado de derecho. 

   La relación entre el derecho penal y la política criminal es compleja y presenta tensiones y dificultades. Por un lado, el derecho penal debe ser efectivo en la lucha contra el delito porque es una herramienta fundamental para plasmar la política criminal. Por otro lado, los derechos fundamentales de los ciudadanos deben ser protegidos por el sistema penal y no deben verse afectados por los intereses políticos o la opinión pública. Finalmente, es necesario mantener un equilibrio delicado entre el derecho penal y la política criminal para garantizar la seguridad y el orden social, sin afectar los derechos fundamentales de las personas. 

  Es imprescindible que las decisiones relacionadas con la política criminal sean tomadas con rigurosidad tanto técnica como jurídica, y que se respeten los principios fundamentales del Estado de derecho.








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